Tecnología

El Walker S es un nuevo robot chino que trabaja con inteligencia artificial

Puede realizar las tareas de cualquier obrero dentro de la línea de montaje además de procesos más específicos.

El Walker S es un nuevo robot chino que trabaja con inteligencia artificial

Recientemente hemos visto como marcas como Tesla o BMW se apoyan de robots dentro de sus líneas de montaje, llevando a cabo diferentes actividades o procesos dentro del proceso de producción dentro de las plantas.

Donfeng Motors, basificada en la región de Guangxi, China, es una marca que se dedica a la producción de vehículos comerciales, y la más reciente en contar con un colaborador cibernético. Se trata del Walker S, un robot desarrollado por la empresa Ubtech Technology capaz de realizar tareas de inspección, logística y montaje, actividades comunes de un colaborador humano, lo cual ya supone preocupación por el tema contractual, por ejemplo.

Walker S, está certificado como un humanoide de grado industrial, “alimentado” de información y gestionado por inteligencia artificial, y estas son algunas de sus especificaciones:

  • Mide 1.70 metros de alto y sus proporciones son similares a las de un humano
  • Se encarga de probar cinturones de seguridad, cerraduras, evalúa la calidad de las carrocerías y etiquetar.
  • Puede operar con otras maquinarias para procesos más complejos
  • Cuenta con 41 servoarticulaciones y sensores de fuerza, visión y sonido para monitorear el entorno e interactuar con personas o maquinas
  • Mediante algoritmos de control de fusión, puede comunicarse y transferir datos con el sistema central de la planta de producción

“Walker S contará con la última tecnología de inteligencia artificial para operar dentro de la planta inteligente de Liuzhou. También recibiría una programación integral para ofrecer mejores soluciones en sitios de inspección, montaje y logística más complejos”

-Lin Changbo, director general de Dongfeng Liuzhou Motor

Todavía no está claro cuántos Walker S se utilizarán en las instalaciones de la plata de Dongfeng ni cuantos puestos de trabajo humano serían prescindibles.

Jonathan Miranda recomienda